MENTORÍA ACADÉMICA PARA ADOLESCENTES

Sabe que necesita estudiar.
¿Pero no logra
organizarse?

Un acompañamiento individual para organizar la semana, encontrar estrategias de estudio y llevar los planes a la práctica, con un apoyo que va dando lugar a la autonomía.

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A partir de la rutina y las necesidades reales de cada adolescente.

Adolescente escribiendo en un cuaderno al organizar sus estudios
EN LA VIDA REAL

Planificar. Probar.
Revisar. Ajustar.

¿ESTO PASA EN TU CASA?

Entre saber qué hacer
y lograr hacerlo, existe un camino.

Algunas dificultades aparecen en la rutina mucho antes de reflejarse en las notas.

01

“Otra vez, a última hora.”

Las pruebas y los trabajos se van dejando para después, hasta que todo se vuelve urgente.

02

“Si no se lo recuerdo, se le olvida.”

La semana depende de los recordatorios de los padres para tareas, materiales y fechas de entrega.

03

“Hasta hace un plan…”

Pero le cuesta empezar, dividir las etapas o continuar.

04

“Estudia, pero no sabe cómo.”

Dedica tiempo al contenido, sin una estrategia clara para aprender.

LO QUE HACEMOS JUNTOS

Su semana es
el punto de partida.

Antes de armar una agenda, busco entender dónde se traba la rutina. Una prueba el viernes, un trabajo pendiente y el entrenamiento de la tarde nos ayudan a construir un plan que quepa en la semana y que el adolescente aprenda a revisar.

01 / COMPRENDER

Mirar la rutina

Identificar necesidades, dificultades, compromisos y lo que ya funciona.

02 / CONSTRUIR

Hacer un plan posible

Definir prioridades, dividir tareas y elegir estrategias de estudio.

03 / PROBAR

Llevarlo a la semana

Aplicar lo acordado en la vida escolar, con metas que tengan sentido.

04 / REVISAR

Ajustar y ganar autonomía

Entender lo que ocurrió y reducir el apoyo a medida que logra hacerlo por su cuenta.

Planificación, hábitos y funciones ejecutivas aplicados a la vida escolar.

Método estructurado.
Recorrido personalizado.

CÓMO EMPIEZA EL ACOMPAÑAMIENTO

Antes de recomendar un camino,
conozco a quien va a recorrerlo.

La frecuencia, la duración y los objetivos se definen después de conocer la situación. El plan incluye momentos de revisión para decidir si tiene sentido continuar, ajustar o cerrar el proceso.

Entender si la mentoría tiene sentido
  1. 1

    Conversación inicial

    Conversamos sobre la preocupación de la familia y la propuesta de trabajo.

  2. 2

    Encuentro con el adolescente

    Conocemos su rutina, sus dificultades y sus propios objetivos.

  3. 3

    Plan individual y acompañamiento

    Definimos prioridades y acompañamos la aplicación de las estrategias.

  4. 4

    Revisión del proceso

    Observamos avances y ajustamos el nivel de apoyo necesario.

¿Y LOS PADRES?

Apoyar también es aprender
a dar espacio.

Los padres o responsables participan en la conversación inicial y reciben orientación en momentos acordados. El foco es comprender dónde el adolescente aún necesita estructura y qué puede asumir por su cuenta.

Las reuniones de seguimiento abordan el proceso, las estrategias y las formas de apoyo. Se respeta el espacio de conversación del adolescente, con límites de privacidad y seguridad acordados desde el inicio.

QUIÉN ACOMPAÑA A TU HIJO

Soy Luciana Rossetti.

Luciana Rossetti

Miro al adolescente junto con su contexto: el colegio, las relaciones, la familia y el momento que está viviendo. Desde ahí decidimos qué trabajar.

Soy pedagoga, con título reconocido en Chile, especialista en Psicopedagogía y educadora parental. Tengo postgrados en Psicopedagogía, Neurociencia aplicada a la Educación y Neurociencia del Comportamiento. Actualmente curso un postgrado en Psicoanálisis con niños y adolescentes. Trabajo con adolescentes, familias y orientación vocacional.

Combino escucha, conocimiento sobre adolescencia y herramientas educativas para construir estrategias junto con cada joven y revisar lo que funciona para él o ella.

PREGUNTAS QUE TIENEN SENTIDO

Antes de empezar.

¿Es reforzamiento escolar o una clase particular?

Es un acompañamiento educativo de organización, planificación y estrategias de aprendizaje. Podemos usar una prueba o un trabajo para practicar esas estrategias, pero la mentoría no sustituye la enseñanza específica de una asignatura.

¿Existe una duración fija?

La propuesta se define después de conocer la situación, según los objetivos y las necesidades de apoyo. El acompañamiento se organiza en ciclos con revisiones acordadas; no existe una duración única para todos.

¿Garantizan una mejora en las notas?

No hay garantía de notas. Acompañamos cambios concretos en la rutina: iniciar tareas, cumplir acuerdos, usar estrategias de estudio y asumir responsabilidades con menos ayuda. Las notas también dependen de otros factores.

¿Mi hijo necesita querer participar?

La participación del adolescente es esencial. Necesita comprender la propuesta y tener espacio para expresar lo que tiene sentido para él o ella. Esa disposición también se conversa al inicio.

¿Y si la dificultad requiere otro tipo de apoyo?

El encuentro inicial puede indicar la necesidad de reforzamiento específico, evaluación o acompañamiento de otro profesional. En esos casos, conversamos sobre una derivación o un trabajo complementario. La mentoría no es atención psicológica.

EL PRIMER PASO ES UNA CONVERSACIÓN

¿Qué tiene sentido
en este momento?

Cuéntame qué está pasando. En la conversación inicial evaluamos si este acompañamiento se ajusta a las necesidades del adolescente y explico los próximos pasos.

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